El Centro histórico de la ciudad es el conjunto de casitas viejas; son fieles representantes del siglo pasado que lucen la madurez que lo llevaron a que sea declarado Patrimonio Cultural del Ecuador.
Es uno de los principales atractivos de la ciudad donde se refleja casas de adobe y adobón con madera, algunos tienen labrados en sus paredes exteriores y balcones de madera tallada, o una mezcla con hierro que les da mucha elegancia.
Sus calles angostas y de adoquín de piedra han dado origen a barrios tradicionales como la Pila, el barrio Caliente, el barrio Guanguliquín entre otros.